Boca viaja a Bahía Blanca para jugar ante Olimpo. Hay un recuerdo destacado por sobre el resto en ese reducto. En el año 2005 y con un gran equipo, el Xeneize se consagraba campeón. Recordemos juntos ese momento histórico.
El 14 de diciembre del 2005 es una fecha muy recordada por todos los hinchas de Boca. Ese día, Boca tenía la chance de consagrarse campeón del torneo local. Claro que antes había que derrotar al local, Olimpo. Era la última fecha del torneo y el sufrimiento se sentía en la tribuna visitante. La seguidilla espectacular de Basile como entrenador de Boca, tiene a este Apertura como un torneo de los más queridos por los boquenses.El “Coco” puso en la cancha todo lo que tenía a la mano. El nivel de algunos futbolistas era excepcional. Roberto Abbondanzieri; Hugo Ibarra, Rolando Schiavi, Daniel Díaz, Juan Krupoviesa; Seba Battaglia, Fernando Gago, Daniel Bilos; Federico Insúa; Rodrigo Palacio y Martín Palermo fueron los elegidos. En el complemento ingresaron Ledesma, Silvestre y el ídolo de Boca, Guillermo Barros Schelotto.
Todo arrancó difícil para el Xeneize, ya que a los tempranos 7 minutos, Blanco puso el primero para los locales. Boca tenía que remar desde atrás para quedarse con el título. Por suerte para Basile y los suyos, el “Cata” Díaz igualó las cosas dos minutos más tarde, poniendo todo como al principio, empatado. La gente de Boca que había llegado desde Buenos Aires para el festejo respiraba aliviada.
A los 40 minutos, siempre del primer tiempo, Federico Insúa tenía un tiro libre que era lejos, pero el “Pocho” se tenía fe. Su pierna izquierda clavó un verdadero golazo, poniendo el 2 a 1 para Boca antes del cierre de la primera parte. El sueño estaba un poquito más cerca. En el complemento, los números siguieron iguales y Boca se quedó con el partido y el Apertura, desatando festejos en todo el país, una vez más.
El domingo se escribe un capítulo más a esta historia frente a Olimpo. Borghi destacó la necesidad de ganar del equipo y los jugadores saben de las obligaciones que genera tener la camiseta del Xeneize en el pecho.

